lunes, 26 de febrero de 2024

La tiranía del proposito

La luz de una farola que poco alumbra, el sonido constante de los coches que transitan la avenida componen la irascible sinfonía de quien no quiere ser encontrado, aquel que por motivos confusos, quiere vivir aislado en compañía.

Se debate entre pensamientos abstractos e imposibles, dicotomías de vida y muerte, epopeyas del tiempo infinito, canciones de quien no encuentra el camino.


Batallando contra la tiranía del propósito, el vacío de un velero sin rumbo, el miserable paso de un senderista que ha perdido la montaña, un conductor sin carretera, un escritor sin pluma. El triste sonido de un jazz que no tiene dueña, la melancolía de un laúd que no tiene cuerdas. 

La vida sin destino.


viernes, 22 de diciembre de 2023

En donde el tiempo busca el silencio

 ¿Sabes? hace tiempo que no hablamos...

A veces simplemente siento como que no pasa el tiempo, otras, no obstante, es como si el tiempo no me diera un respiro... a veces solo respiro.



Últimamente comienzo a vislumbrar los defectos del momento, me declaro ignorante, pero lo suficiente consiente del goteo del reloj de pared que guardo bajo la piel, mis sentidos se resienten, mi cuerpo se vuelve autoritario, limitante. 

Entonces el tiempo busca el silencio, o el silencio se apodera del tiempo, una dicotomía complicada de valorar para esta insoportable levedad que representa mi existencia.

Nuevas ideas por fracasos que se sienten mentores, palabras en un mundo interno que se auto perciben como puñales de lamentos, subestimados en momentos de caída, valorados cuando la vida no parece ir tan cuesta arriba. 

Soy el resultado de mis idas y venidas, la versión que sobrevivió a muchos tiempos difíciles. Aquel que celebra los buenos días por que ya ha comprendido, que la malas noticias son innegociables, pero los bueno momentos son los que deben ser inolvidables.

                                                                                          

jueves, 28 de abril de 2016

Gemidos de olvido

Casi he olvidado el ruido de tu almohada,
aquel que sonaba cuando nuestros cuerpos
en tu cama se entrelazaban,
aquellos cuerpos ardientes
que conectaban como dos engranajes.

Casi he olvidado las gotas de sudor
inexistentes por la frialdad
que rezumaba tu aura,
mentiras camufladas
entre tantas verdades
que yo mismo no aceptaba.

Casi he olvidado el camino que recorría
aquel en el que tantas horas perdí
por el egoísmo de ser más tuyo de lo que fuí,
Tantas horas… perdidas.

Y ahora, he olvidado tu cara
las palabras dedicadas,
ahora soy mas yo de lo que fui
he olvidado todo lo que fuiste
y recuerdo que yo no me fui,
solo hago memoria y he olvidado,
alguna sonrisa cuando tu nombre
en mi teléfono se mostraba.


NO pude decir adiós,
y me contradigo con cada verso
que analizo mientras escribo.
Porque no sé si he olvidado,
o aun recuerdo todo.

Y en la soledad de esta página
entre las teclas,
resuenan…
los gemidos del olvido
que no olvido.

Comienza el día

Comienza el día y aunque las notas que orquestan el amanecer suenen igual cada mañana, no es la misma melodía.  

No siento la misma ilusión de enfrentarme a un nuevo día, los problemas se amontonan y las sensaciones cada vez son menos impactantes. Cuanto más tiempo pasa siento como si estuviera viviendo en una rueda que no para de dar vueltas, siempre que avanzo acabo metido en el mismo punto de partida por algún motivo u otro.

Las decepciones ya no duelen como antes, la tristeza se apodera de mí un poco mas cada minuto, la esperanza se agota y mi muerte se acerca. Mirar el horizonte y pensar en todos los recuerdos que poseo y desvalorizarlos con una lágrima es lo que me pide este momento tan extraño en mi vida. 

Podrían catalogarme aquellos que leen mis palabras de pesimista, yo prefiero definirlo como realidad.
Realidad porque se te va quitando el velo que tenias cuando la inocencia de la niñez te mostraba solo la parte de la vida en la que las sonrisas se amontonaban como la gente que ahora se apelotona en las colas que hay en el paro.

Quizá sea cierto que empiezo a rendirme, que empiezo a agotarme de luchar contra el mundo y contra mí mismo. Y si, a veces suena a tópico, pero la realidad es que el mayor enemigo que puedes encontrarte en la vida se encuentra dentro de ti. Si pierdes la fe en lo que haces, nadie puede ayudarte, quizás sí que puedan pero tendrían que conectar contigo a un nivel de entendimiento que dudo que en estos instantes nadie posea.

Pero bueno, supongo que es el momento de bajón, ese en el que ves los puntos negros y no sales de ahí. Puede que mañana tenga otra visión, o puede que mañana simplemente haga una maleta y deje todo atrás… eso me gustaría tanto, simplemente coger mi camino y avanzar hacia lo desconocido fuera de lo que hoy en día es mi vida, que no está nada mal, no me malinterpreten pero empiezo a aburrirme de mi ficción que se relata en los extractos del banco, o en las facturas, o en los mismos intentos de sobrevivir sin ahogarme.

Nunca fui hecho para vivir en sociedad y sin embargo, la sociedad sí que ha sabido vivir de mi, entre desconsuelos y malos tragos te dejo con mi reflexión que no es mas que un vano intento de profundizar en mi ser y reencontrar una parte de mi olvidada, que nunca debió ser apartada.

jueves, 28 de enero de 2016

El egoismo lleva al egoismo

Malversando tus ronquidos me delatas que es noche de insomnio. Te miro y suspiro, nunca encuentro lógica a este devenir de tu impaciencia, con según que reacciones. Cada intento de caricia es una muestra de desprecio o un alarmante quejido buscando tu atención, para nada es lo que tu piensas, pero es mas fácil que te lo creas así. Muchas veces he intentado explicarte que no soy una persona fácil y que en ocasiones llegare a rozar lo insoportable. Pero cada noche, en esta cama, me siento un solitario y desdichado miserable que vaga de una morada a otra sin pertenecer a ninguna. No es que no me sienta querido, es que no me siento escuchado.

Y es que me empiezo a dar cuenta que todo el mundo pretende tener a la gente cuando le apetece,sin darse cuenta que las otras personas tienen vidas y miserias, que nadie puede adueñarse de las prioridades, porque nadie te prioriza y sin embargo, te exigen prioridad.


Pero aquí sigo una noche mas, una mas... al son de tu, francamente, perturbadora melodía, aunque quizás estar aquí también sea una faceta egoísta de mi parte, huyendo de una parte de mi mismo, y soportando otra por desconocimiento de saber si realmente soy yo el que decide estar aquí.


Y es que, a cuenta gotas el mundo desata mi desanimo, me hace perder la poca fe que me queda en la positividad que puedo sacar cuando pienso en que mañana sera otro día, y ciertamente lo sera, pero por una razón u otra el mundo seguirá igual, y volveré veinte cuatros horas mas viejo a llegar a la misma conclusión.


El egoísmo lleva al egoísmo.


miércoles, 27 de mayo de 2015

Binomio de sospechas y ladridos.

Como explicar o poner palabras a las ideas entre sospechas y ladridos, si las miradas hablan solas, gestos de desaprobación en consecuencia de unos ojos que cuentan lo contrario de lo que dicen. Siempre que hay un principio, hay un final... no lo digo yo es que es así, no me gustan mucho las despedidas pero si que adoro las bienvenidas y cada día en este rincón del mundo las he recibido, de una forma u otra la soledad no me ha podido contactar, y mas le vale que se quede en un segundo plano. Sinceramente no se como comentar esta situación sin ñoñerias, así que mejor me esfuerzo un poco y hago tonterías. Poco tiempo ha durado, quizás mas del planeado pero corto en sus dos lados, pues he visto un binomio que por separado me ha estructurado la cabeza y juntas me han dibujado un sol en mis días más grises. No sabría como dar las gracias, lo he intentado, pero todo me sabe a poco, así que me veo como ese ser incapacitado para reponer lo que se me ha regalado.

Podría relatar acontecimientos, podría exponer mil argumentos pero eso me lo quedo en mis adentros, ya que si tengo un tesoro siempre han sido mis recuerdos, aunque tal vez con este binomio he descubierto una riqueza que no se cuantifica con ninguna de las reglas establecidas, pero ya ves cada vez que intento entenderlo me pierdo, así que mejor sonrío y me quedo en silencio. Bueno, todo tiempo pasado fue mejor, o eso dicen, pero insisto en la importancia de los recuerdos porque las historias nunca terminen si existe alguien que llegue a contarlas y nunca me cansaré de hacerlo.

Me iba a lanzar resumiendo todo esto con dos palabras, tal vez decir que las quiero, pero se que me miraran con caras raras así que mejor lo tacho,  me despido con un "esto solo acaba de empezar" y me voy por donde vine entre acordes de Manu Chao.

martes, 21 de abril de 2015

La primera piedra

Aún recuerdo la primera vez que te vi… ¿Cómo olvidarlo? Me sonreíste invitándome a acercarme, nunca hubiera pensado en aquel momento que algo pudiera alterar mis planes, pero así fue. Fue un instante, una pequeña conversación entre tímidas caricias y alguna mirada de fascinación, que derivo en mi instantánea huida. Después el arrepentimiento, me sentía estúpido por haberme alejado por temor a mí mismo y a mis tendencias impulsivas de seducción que nunca me llevan a nada. Así que con el rabo entre las piernas y un poco de mal sabor de boca por no alargar el instante seguí mi camino con tu imagen en mí, y desde entonces aquí continúa.

Pasaron los días posteriores a el primer encuentro, casi me había olvidado de volver a verte, pero no contaba con que el universo estaba conspirando a mis espaldas, o simplemente no contaba con que el azar nos uniera una noche más,  no sé bien diferenciar los conceptos de azar y destino, pero algo nos volvió a poner frente a frente, pero esta vez no hubo feeling, y la decepción me abordó haciendo que descartase todas las locuras que la primera noche había construido en mi mundo de fantasías.
Resignado, pero animado por que la vida continuaba, seguí, mi camino no se torció, a lo mío como siempre, no soy de esas personas que lucha por recuperar sensaciones, y nuestro último encuentro había sido nefasto, frio y sin ningún tipo de acercamiento, pero esa fuerza inexplicable seguía maquinando, seguía dando vueltas a los engranajes para que la maquina llegara al siguiente punto de encuentro. Y sucedió, andaba yo en brazos de otra, en una guagua, en la que volviste a mostrarme tu magnética presencia, tanto así, que descaradamente me solté de aquellos conspiradores brazos que deseaban un simple polvo por cercanía, para acercarme a ti, si a ti, no sé si te acuerdas… el momento en el que intercambiamos números de verdad, y comenzamos una historia que simplemente no olvidare en la vida. No vale la pena relatar paso a paso nuestra historia como yo la recuerdo, seguramente tú tengas otra versión, y prefiero que la mía siga intacta. No olvidare nunca que te conocí, ni lo que de ti aprendí, tampoco olvidare que fui tuyo durante mucho tiempo, porque mis pensamientos solo sabían escribir tu nombre. Y aunque tu adiós fue doloroso, de mis decisiones nunca me arrepiento.
Fuiste el primer capítulo de una nueva vida, de un renacer inesperado, nunca terminaré completamente de darte las gracias, y tal vez, solo tal vez en mí siempre algún recuerdo tuyo perdure en todas las etapas de mi vida, como la primera piedra que me hizo ser quien soy, o ser quien seré, esa musa que me dio fuerzas destruyéndome, porque el daño me dio valor y la soledad de tu partida decisión, pero recordar lo malo es perder el tiempo, y el resultado ha sido estupendo, por todo ello, quizá un poco más y la suma de los factores de nuestro efímero compartir de días, hacen de tu recuerdo, el más bonito de este, mi nuevo presente.

lunes, 6 de abril de 2015

Ciudad sin tiempo

Canticos que no entiendo y una lavadora que no para de dar vueltas poniéndole banda sonora a mi autocomplacencia. 

Desde hace tiempo, aunque no estoy solo, mi vida va a un ritmo diferente, mis noches son demasiado largas, y mis días inexistentes, mi tiempo pasa demasiado rápido, la soledad entre gritos me desestabiliza.

No me consuelan los problemas paralelos, me preocupa el fin, camino tedioso y agotador.

Sinceramente, la distancia que me separa de mi vida real me atropella, perdidas sin posibilidad ha despedida alguna, cada segundo que pasa, me tortura, intento ser fuerte y por momentos lo consigo pero en el fondo no para la tormenta que llevo por dentro....

Haciendo balance del tiempo que llevo en este peculiar sueño, ha sido una gran aventura navegar esta odisea que me ha llevado a descubrir partes de mi mismo que desconocía, a valorar lo que realmente importa, y créeme, un mínimo gesto, o un instante sosteniendo la mirada sin saber la duración del momento, no olvidas, eso aquí importa, pocos lo tienen y me siento incomprendido y maltratado por la poca cortesía mostrada por esta ciudad hilarante y colmada de sinfonías solitarias preocupadas por la banalidad de la apariencia.

En fin, la lavadora sigue dando vueltas como la vida, ¿Qué pasará cuando pare? quizá algún día entienda el significado de este sufrimiento.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Entre mis recuerdos

Noches en vela a pleno movimiento
Vaivenes de viento que traen consigo gente
Y entre tanto ajetreo yo perdido en mis recuerdos.
Mirando a un punto del lugar que habito
Viendo imágenes de pasados tiempos
Saludos sin importancia entonces,
Hoy me hacen suspirar y pensar ¿Qué hago aquí?
Malos tratos por doquier y penas entre algodones sucios
Incomprensivas palabras que molestan incluso sin nitidez.
Sigo adelante sin reparar en tiempo
Ya ves, aunque no me sobra se lo regalo a este lugar maldito
Porque el camino es la exquisitez de la historia
Ya que la conclusión es la inclusión en la oscuridad del descanso.
Este momento en este rincón del mundo se aprecia que,
La dureza de mi coraza aumenta con la experiencia,
Y no se trata de un simple juego, o si, pero entre mis recuerdos
Lo que siento es que todo mi ser habita en ellos.
Posiblemente no entiendo el impacto del murmullo
Que provoca la persecución de los sueños,
Sufriendo y malviviendo con una sonrisa por bandera
Es la realidad que engullo para cenar cada mañana
Con las manecillas del reloj cambiadas y mis pensamientos...
De ti, de los demás y de mí mismo,
Y eso, por todos nuestros momentos,
Es lo que me mantiene despierto…
Allí, donde encuentro los buenos tiempos,

Siempre… entre mis recuerdos.

sábado, 7 de febrero de 2015

Soledad atemporal

He tenido tantas ocasiones que no se si he mirado la tontería de la monotonía que tenía cuando te tenía en tantos instantes que guardo en mi cabeza, no es lo mismo mirarte a los ojos desde una foto que desde una ventana que no lleva a ningún lugar porque carece de paisaje, el arte que desprende tu pelo cuando juega al escondite con el viento.

Porque no poder decirte que quizás me merezco la distancia que marca este tic tac del reloj de la extravagancia que da poder a la imaginación que me ha llevado a derramar una lagrima en un mar de lava que la evapora para que parezca que nunca surgió de la idea de perderte.
Y ya ves que sin ganas nadie hace nada, o si lo hace es porque quizás no entienden que el tiempo que trascurre entre la entrada y la salida del espacio temporal no es nada más que un segundo en la vida cotidiana de las personas que defienden el estado de gracia. Sin embargo, una despedida a tiempo es una victoria, pero no quiere decir que una a destiempo sea una derrota porque si eso implica unos minutos más en tu cama desnudo me quedo ahí sin hacer nada, para poder decirte que espero que si no te veo de nuevo en esta vida, te regalo un beso adornado entre ríos de tinta y flores de colores para que sepas que en mi cabeza, la poesía que recitaba tu mirada cuando te conocí y la melodía de tus gemidos entre las sabanas de mis paredes, sigue tan despierta como cuando te dormía entre mis brazos para sentir que la soledad puede darse incluso cuando presencias la más dulce imagen de la persona a la que amas.

viernes, 6 de febrero de 2015

Mañana normal

Despierto entre ruido en la mañana más normal,
apenas abiertos los ojos, ni siquiera sé si lo que veo es real,
busco una prueba, algún muestra que me de pistas
comienza otro día y apenas se si es verdad.
Mirando al futuro que se hace presente en segundos
buscando en mi pasado la historia que me llevó hasta aquí
abocado al fracaso pero sin dejar que me afecte
¿Rendirse? No cabe en mis pensamientos.
No digo ni cuento lo que pienso o siento,
solo doy atisbos de mí mismo cuando estoy despierto,
algunas veces me siento invencible… fantasía
y en eso sé que estoy en lo cierto.
Entre sueños fabrico ideas descabelladas
lo sé, no me llevan a nada, pero me encanta abordarlas.
Mañana normal, de un día normal perdido en la rutina,
¡que derroche de mediocridad!

Pues he aquí mi bendito dilema, bendito porque tengo tiempo de pensar,
dilema, porque me aburre esta realidad,
pero aunque me desvele la monotonía de mis días,
los navegaré a regañadientes por ver un mañana diferente que me de vida.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Entrenamiento del joven mago parte I


El joven mago se postra frente las puertas del laberinto para comenzar su primera lección, se siente nervioso, pero su determinación no admite dudas, por lo que se adentra sin pensarlo para comprender los senderos del poder.
Al entrar camina unos metros se encuentra con su primer obstáculo pues el camino se divide en tres. El joven observa detenidamente los detalles, el primer camino, el de la izquierda, parece el más sencillo ya que es un pasillo recto con una luz brillante al final, el cual descarta porque entiende que todo camino tiene sus dificultades, en la vida se aprende de las experiencias y un camino sin baches no le convertiría más que en un ser débil y acomododado. El segundo camino, el central, solo se ve una pared a unos pocos metros de distancia con un camino a la izquierda, el joven mago duda sobre este camino, pues no sabe que hay a la izquierda lo que le resulta extraño porque te enseña parte del sendero pero esto le provoca ansiedad por llegar hasta la pared que se bifurca a la izquierda para emprender ese camino,  pero el joven mago lo ignora pues el camino hay que recorrerlo paso a paso, no podemos fijar nuestra punto de mira más allá de lo que tenemos ahora. El tercer camino es una puerta entre abierta, en el espacio que puede observarse solo hay oscuridad, el mago no lo piensa más y se adentra en la puerta, pues su intuición le marca que hay que llevar la luz a todas las partes de la oscuridad siguiendo el camino del misterio que supone.
 La decisión del mago fue errónea pues se adentró en un camino que no tenía objetivo en su camino por lo que si no sabes a dónde quieres llegar te puedes perder en tu camino en la más absoluta oscuridad.
El joven mago no es consciente de su error por lo que continua este camino convencido de ser el correcto, camina horas y horas sin mirar atrás, ignorando que el pasado esta colmado de experiencias que nos servirán tanto en el presente como en el futuro. Su fe en el camino es inquebrantable pero no tiene ni idea de a dónde va, paso a paso va decayendo en su empeño y su cansancio aumenta. Se para, se sienta, reflexiona, no entiende su error en la inmensidad de la oscuridad, se ha perdido y comienza a dudar pero en un instante mira hacia atrás y ve la puerta por la que había cruzado hacía ya días, se encontraba a un metro de ella pero no podía ver su claridad debido a que la luz es comida por la oscuridad, el no cesaba en su empeño y obstinación de ir hacia delante sin pararse a pensar que en la vida, es necesario fijarse un objetivo, pero las lecciones del pasado te deben de guiar. Cuando vio la puerta se dirigió a ella y se dio cuenta de que ningún camino era el correcto, por lo que simplemente se sentó en medio de los tres caminos y se durmió. Durmió durante horas hasta que por fin despertó, pero no despertó en el laberinto sino en una llanura, para los sabios que habían recorrido el laberinto, la llamaban la llanura de la realidad.
La llanura de la realidad era aparentemente una llanura normal, pero tenía una singularidad, en el medio de ella extendiéndose de lado a lado había una especie de hechizo que funcionaba de espejo, pero un espejo de contrariedad, en una mitad la llanura estaba llena de árboles, el césped resplandecía con un verde que bañaba el sol más conciliador. En el otro lado en la llanura no había vida, había un desierto, iluminado por una luna de color rojo que daba sensación de que la llanura estaba llena de sangre por todo su espesura. El joven mago observo tal paisaje pero no se extrañó, ya venía preparado para cualquier ilusión o para cualquier contratiempo. Comenzó a recorrer la llanura desde donde había despertado de un lado a otro, intentando hallar la respuesta a tal enigma, pero por más que recorría la llanura no lo entendía, y comenzó a desesperar. A medida que desesperaba, su ira sobre su maestro que le había guiado allí crecía, lo que hacía que la división de la llanura se descompensara y la zona oscura robase terreno a la de luz, sin que el mago pudiese darse cuenta, siguió mal diciendo a todo. La oscuridad casi había colmado toda la llanura hasta que el joven mago, pensó en la vida, estaba en un lugar donde todo era prácticamente una ilusión, pero en la realidad no siempre todo tiene sentido, pero no por ello nos tenemos que rendir, ni odiar a los demás por no darnos las respuestas que queremos. La luz volvía a tomar terreno, el joven mago seguía reflexionando, pues en el bosque había aprendido antes de que llegara su maestro que podía entender a la naturaleza, y que eso no tenía sentido, pero era su realidad, debía aceptarla para disfrutar de la compañía de los que lo habían criado. Al fin, la luz cubrió totalmente la llanura, una puerta apareció en medio, el joven mago se acercó a ella y la miro, no parecía tener ninguna trampa por lo que se adentró en ella.
Apareció en la entrada del laberinto, nuevamente ante los tres caminos en los que antes había estado, exactamente igual, pero el joven mago ya no estaba tan confiado, había reflexionado, aunque parecía que no, llevaba cerca de una semana caminando en la oscuridad, otra semana caminando en la llanura, aunque el tiempo no parecía pasar en su mente, su cuerpo lo notaba, por lo que opto por coger el camino más sencillo si eso significaba salir de aquel lugar, así fue, cogió el camino de la izquierda hasta llegar a la luz brillante, cuando la atravesó al otro lado se encontraba su maestro.
-          Enhorabuena muchacho, has superado la primera prueba. –dijo el mago con una sonrisa- ¿Qué has aprendido? –pregunto.

-          ¿Superado? No sé el tiempo que llevo ahí dentro, mi cuerpo está agotado, he caminado en la oscuridad, recorrido una extraña llanura que parecía absorberme, para que llegado a un punto el primer camino que había descartado fuera el que llevara a la salida, he aprendido a seguir el camino fácil –replico el joven mago a su maestro-.

-          Claro mi joven aprendiz, date cuenta de una cosa, en la vida las experiencias nos enseñan a no tropezar dos veces con una misma piedra, pero también debemos saber y lo que has de aprender es que la vida en sí, es sencilla, tu diste por sentado que debe ser complicada, por lo que te complicaste tu solo en el laberinto, debemos siempre hacer las cosas simples no podemos en revesar ya que en cualquier camino habrán imprevistos, no podemos lidiar con  todo. Todo lo que paso ahí dentro fue debido a tus ganas de complicarte. –Rio a carcajadas el maestro mientras fumaba su pipa y se daba media vuelta para alejarse-.

El joven mago escucho perplejo las palabras de su maestro, y comenzó a seguirle reflexionando sobre su lección, en donde la vida siempre es mejor hacer las cosas simples ya que las experiencias nos las dan las sorpresas, lo inesperado y saber cómo actuar ante ellas. El joven mago suspiro y se adentró de nuevo en el bosque con su maestro siguiendo el rastro del humo de su pipa.

martes, 3 de febrero de 2015

Distinto el café, distinta la vida

Ha pasado el tiempo, y la energía ha cambiado… ya apenas me acuerdo de lo que era tener tu presencia, de lo que era despertar cerca de ti cada mañana, incluso el café me sale distinto desde que tú no estás. He mirado todas las noches al cielo desde que marché ya aquel lejano octubre, escapándome de ti, de mí mismo, y de todo lo que me rodeaba en ese momento, aunque muchas cosas deje atrás no podría decidir si son buenas o malas. Aunque si me paro a pensar en tí fríamente no merece la pena cada pensamiento que te he dedicado desde que te conozco, pero para que engañarnos soy preso de ti y de mi concepto idealista que tenia del tiempo que pase contigo. Pero qué le vamos a hacer si me he convertido en un cazador que ha perdido su arma. Siempre que me paro frente a esta pantalla las ideas que salen de mi cabeza son un poco absurdas, pero siempre me acuerdo de mi historia y analizo como he llegado hasta aquí, y supongo que cada decisión me ha traido hasta aquí por elección propia, nada de misticismos extraños. Y ya ves hoy por hoy mi vida ha cambiado en diferentes aspectos, casi inapreciables pero tan claros como dos gotas de lluvia en un día despejado. Así que si pensara en una forma de decir lo que pienso es que he dejado de soñar porque he descubierto la manera de vivir.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Amiga

A veces cuando te miro no aprecio lo que tengo, te veo sonreír y me das vida, si te veo llorar me la quitas, tantos años juntos, tantas lagrimas compartidas, tantas conversaciones y ahora estas tan lejos que tengo que conformarme a verte en fotografías y escucharte por el teléfono. Te echo de menos, lo sabes, pero no entiendo cuanto tiempo necesitas en la distancia para darte cuenta de que hay cosas que son tan obvias que no se ven, pero aunque la vida me haya llevado por otro camino no te olvidaré y llevaré siempre tu presencia porque te quiero tanto que no hay lugar en mí que no estés gracias por siempre estar ahí aunque la lejanía nos separe no te olvido.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Tarde de invierno

Cuando baje la vista y la vi
no supe que estaba mirando
no supe que estaba ante el cielo
ni que estaba a dos metros sobre el suelo
simplemente me envolvió su sonrisa
mientras sus ojos me decían quiero
mi mente se desvanecía
perdiéndome a mí mismo por completo
la sensación de infinito
se apoderaba de mi ser ante su ser
mi cuerpo se volvió suyo
mi tempestad interior por un gesto suyo
se convirtió en sosiego
nunca sabré su nombre
nunca sabré de donde es
pero lo que si se es quien es,
aquella que paso junto a mi
en un tarde de invierno.

Dormir boca abajo

Hoy he decidido dormir boca abajo para no perderme el olor de tu cuerpo en mis sabanas. Se me hace tan difícil aceptar que te has ido y que no vas a volver, tan difícil sentir que el adiós es para siempre y no poder siquiera pedirte una noche más. A veces me hago pasar por alguien valiente y sin sentimientos para no parecer un idiota que ha sido derrotado por una mirada que desde un primer momento me cautivo, o por un beso bajo la lluvia que eclipso mi percepción de la realidad y me hizo comprender que cada segundo, que quería seguir contigo todos los minutos de mi delicada existencia, ahora patética ya que no estas.

Ayer cuando salías por la puerta una parte de mi murió bajo mi fachada de rebelde sin causa, no sé como expresar lo que sentí, ni siquiera una saga literaria podría describir el sentimiento de vacío que dejo la última imagen de ti, que conservare por siempre, cuando se cerró la puerta. Fuiste mi cielo en el suelo de mi habitación cuando desnudos demostrábamos al mundo que lo ideal es que contigo nada era normal, cada día era una aventura que no llegaba a imaginar y lo siento, pero siempre llevare en mi cartera tu foto para recordarme que una vez ame, y que una vez fuiste mía.


Mañana despertare boca abajo y con la almohada mojada porque en sueños también te marchabas y nunca podre aceptarlo. Sé que la vida debe continuar, sé que la vida me dará otra oportunidad, pero mañana de nada me servirá ese absurdo consuelo de que el tiempo todo lo cura. Mañana no saldré de tu olor para no ver que el sol sigue saliendo sin ti, que el mundo no se para y que tu no miraras hacías atrás para decirme que fue un error. Porque sé que para ti es lo mejor, y tal vez para mí también lo sea pero no puedo entenderlo o… no quiero entenderlo pero sea cual sea la respuesta, mañana volveré a dormir boca abajo y esperando que en mis sueños seas eterna. 

jueves, 6 de noviembre de 2014

A que viene eso de...

A que viene eso de pensar en las cosas que no se deben cuando el tiempo es apretado, normalmente estaba acostumbrado a tener todo el tiempo del mundo para perderme en mil pensamientos que no me llevaban a ningún lado, pero ahora que mi tiempo se ha reducido entre obligaciones y diversas vivencias, mis pensamientos se enfocan más en cosas concretas, en avanzar y no mirar hacia atrás, no mirar porque aunque salga de una mala época, los viejos tiempos siempre serán buenos recuerdos que quedan grabados en la cique.
También pienso muchas veces en que sentido tiene el programar una vida como si se tratara de una serie de ecuaciones matemáticas exactas, pues por mi experiencia me he dado cuenta de que realmente las cosas pasan porque si, puedes intuir y direccionar tu vida pero realmente somos presos de la casualidad y sus aleatorias consecuencias. Nunca se sabe si los amigos de ayer serán los enemigos del mañana o viceversa. Sinceramente me encanta que la vida me haya enseñado a mirar con detalle ciertas cosas, pues en cierto modo, enseña que no debes cerrarte en una sola opinión respecto a un problema pues hay tantas posibilidades de actuar como neuronas tenemos en la cabeza.

La vida al minuto...

La vida al minuto
En el vacío de los pensamientos
te entregas a lo desconocido
te emocionas tanto con lo vivido
que te olvidas incluso de los sentimientos
No puedo negar mi osadía en el intento
pero tampoco mi cobardía y eso sí que lo lamento
porque si hubiera vivido más el minuto
no me habría sentido por tanto tiempo un ser diminuto.
Salir y vivir eso es lo que ahora entiendo
la lluvia y el sol ahora si los estoy pretendiendo
la brisa de la noche en inverno
el beso que deje con lamentos
porque no conocía el mundo real
donde lo imposible ahora es lo ideal.
No niego la verdadera naturaleza de mi ser
pero aunque a veces me arrepiento, ¿Qué le voy a hacer?
no puedo borrarme y reiniciarme no soy una maquina
pero puedo corregirme igual que un frase que un escritor imagina.
La vida al minuto es más perfecta
siempre es mejor seguir tu camino en línea recta
a veces los desvíos son buena compañía
pero te llevan a un pantano colmado de ironía
que por no saber decir las verdades de forma directa
te remueven los cimientos y no actúas de forma correcta.
La vida al minuto…

Vívela y no mires más que hacia adelante
suéñala pero sin cerrar los ojos
tócala pero sin usar guantes
llora si es preciso
ríe porque es indispensable
y agota ese minuto hasta el último segundo
porque ese tiempo es tuyo y a nadie más le pertenece.

martes, 4 de noviembre de 2014

Añoranza

Los sonidos de la lluvia que marcan el ritmo del día
la añoranza en el papel que tiñen el alma mía
tanto que ver y tan pocas opciones
que me lleva a un nivel extremo de emociones
si en mil palabras lo redactara nadie me entendería
porque por más que las escribo suenan a tonterías.

No creo ser desdichado pero la desdicha me acecha
por fin siento después de tanto que están las cosas bien hechas.

En otro lugar del mundo que no comprendo
con otras personas que si me paro se van corriendo
por tantas horas de pensamientos entre 4 paredes
ahí donde el goteo es constante y me salvan las redes.


La añoranza de los días se suplen con licores de medio pelo
si sigo en este camino de seguro jamás llegare al cielo
pero el aprendizaje se hace relevante
por más que me queje, de hecho, eso es lo importante
aunque eche de menos la vida bajo el sol y mi gente
no tengo miedo a vivir, pues ahora esta vida es mi presente.

viernes, 17 de octubre de 2014

Desde la lejanía

Entre el tintineo de gotas en la lluvia aún resuenan en mi cabeza los sonidos que acompañan mis recuerdos más arraigados. Y es que la valentía de abandonar el nido ha sido la mejor decisión pero añorar a los tuyos nunca estuvo fuera de la ecuación, y aunque mi vida siga adelante y mejore día a día, siento que pierdo una parte de mi a cada segundo, soy más yo mismo, pero a la vez me separo más de lo que fui. No me arrepiento y no niego que me guste este nuevo paradigma en mi vida, pero nunca había sentido realmente la palabra soledad, con miles de personas a mí alrededor de las cuales a nadie le intereso, incluso apenas me entienden, soy un solitario y lo sé, en el fondo es lo que necesitaba.

Cada día miro por la ventana y veo como la lluvia forma parte de un todo en esta ciudad, la gente no corre sino que se funde con ella. Adoro la lluvia, pero en mi tierra… donde nos dedicaba su compañía contadas veces, y yo… que siempre deteste el sol, me paro y pienso que en tan poco tiempo ya lo echo de menos. Será que es la contradicción natural del ser humano, añorar lo que se pierde y aborrecer lo que se tiene.


Realmente y con el corazón en la mano, no quiero volver, por lo menos no hasta que mi vida cambie y pueda mirarme al espejo con orgullo, y no con tristeza como había hecho desde hace muchos años. La nostalgia aparece pero no domina, porque la ilusión es más grande, pues hoy comienza la aventura.