jueves, 28 de abril de 2016

Gemidos de olvido

Casi he olvidado el ruido de tu almohada,
aquel que sonaba cuando nuestros cuerpos
en tu cama se entrelazaban,
aquellos cuerpos ardientes
que conectaban como dos engranajes.

Casi he olvidado las gotas de sudor
inexistentes por la frialdad
que rezumaba tu aura,
mentiras camufladas
entre tantas verdades
que yo mismo no aceptaba.

Casi he olvidado el camino que recorría
aquel en el que tantas horas perdí
por el egoísmo de ser más tuyo de lo que fuí,
Tantas horas… perdidas.

Y ahora, he olvidado tu cara
las palabras dedicadas,
ahora soy mas yo de lo que fui
he olvidado todo lo que fuiste
y recuerdo que yo no me fui,
solo hago memoria y he olvidado,
alguna sonrisa cuando tu nombre
en mi teléfono se mostraba.


NO pude decir adiós,
y me contradigo con cada verso
que analizo mientras escribo.
Porque no sé si he olvidado,
o aun recuerdo todo.

Y en la soledad de esta página
entre las teclas,
resuenan…
los gemidos del olvido
que no olvido.