domingo, 30 de junio de 2013

Imposible

Ríos de tinta que calman mi sed,
con palabras de otros cuentos que no encontré,
dime si los libros podrás leer,
si tu tiempo no has perdido a mi merced.

Es una amargura terminar,
luego, la espera de adictos al lugar,
no creo considerar su valía,
sino me dicen que gusto el de este día.

Sueños, desamores, amores y opiniones,
que describen lo que veo,
lo que siento del mundo,
y de los demás que me rodean.

No sé si entienden mi concepto,
ni se verán mis sentimientos,
pues de día no me encuentro,
y de noche dejo a la vista todo lo que tengo.

Persuadir para adentrarse,
en un mundo intangible,
donde se hace realidad lo imposible,
aunque no guste al dilema del pasado.

Me alegro de que me veas en cada palabra,
pues es la intención más normal de lo que digo,
pues desahogos de un perdido,
han hecho realidad que cree de esta manera.


Tontería irrelevantes, se escriben esta melodía,
desechos de palabras que no tienen sentidos
pero si eres listo habrás de coger el testimonio
que oculto en estas palabras, y que se encuentra a la vista.

sábado, 29 de junio de 2013

Bésame esta noche

Perderme en tus ojos una tarde cualquiera, eso es lo que me gustaría estos días. Porque todo lo que me rodea parece superficial, y tu mirada después de todo desborda sinceridad. Tus labios son la tentación más tenaz que mis sentidos han intentado soportar, tan carnosos y sensuales, que con los míos los quiero rozar, para expresarte físicamente lo que me haces sentir cuando estoy cerca de ti. Mi corazón se acelera cuando te veo, y el tiempo avanza tan rápido que parece que te vas a marchar, eso me perturba, no me deja disfrutar de tu compañía porque aun teniéndote a mi lado, ya te echo de menos, ya pienso en como volverte a encontrar.

Tu compañía es la bendición más bonita que la vida me dio, pero mis sentimientos me traicionan, mi alma pide paso para escapar, porque el dolor siempre presente me hace temblar, tengo miedo una vez más a fracasar, tengo miedo a perderme en la oscuridad y arrastrarte conmigo. Pero, ¿Qué puedo hacer? Si ya no tengo otra idea que no sea por ti, si ya no veo otras fotografías en las que tu no estés, observándote de lejos espero que vuelvas, y mi vida, vuelve por que no puedo estar sin tu alegría, pues mi incertidumbre me hace débil, porque no sé si tú quieres lo mismo que yo, no sé si sueñas conmigo o simplemente te divierto en la cama. Si es así utilízame como quieras, pero dime la verdad, no juegues con mi vida, no juegues con mi realidad, sabes que te espero más allá de las palabras de negación, pues mi vida es una rueda que gira a tu alrededor desde el momento en que me dijiste que te llamara para comenzar a conversar, sobre ti, sobre lo nuestro, sobre el día en que sonreiré porque tu felicidad me ha contagiado para hacerme despertar.


Dime si todo lo que pienso es una locura, porque no puedo ni apenas descansar, mis temores más sombríos me los tendrás que arrebatar, piérdete conmigo alejémonos de este lugar, donde la vida ha sido deshonesta, aunque lo bendiga por la casualidad de nuestro enredo, bésame esta noche para que pueda soñar, con un mundo en el que ambos no nos volvamos a separar.

viernes, 28 de junio de 2013

Hasta que sea menester

Días difíciles han pasado de largo,
llantos, y decepciones,
largas horas mirando en el espejo,
buscando a aquel que fui tiempo atrás.
No me encuentro y no me frustro,
pues de mi antiguo ser queda lo justo,
He crecido y madurado, poco,
pero el cambio se ha notado.
Amores imposible reclame,
sin darme cuenta que siempre hubo alguien ahí,
a veces lo mejor es mirar hacia los lados,
para ver quién te acompaña a cada paso.
Unos ojos que me admiran,
que me hacen creer en que quizás haya otra vida,
otra forma de ver el mundo,
y que valgo lo que me dicta la sonrisa con la que me acoge.
Bendita confusión que me lleva a rastras,
bendita amargura que me enseño la locura,
la locura de querer estar contigo,
la locura de querer ver el mundo desde tu destino.
Gracias, por las escuchas,
siento la demora,
pero ya he llegado a donde tú esperabas,
y me quedo aquí hasta que me niegues el lugar.
No merecía ciertas historias que venían de atrás,
gente que mil cosas no supo apreciar,
las lágrimas en segundos no tienen comparación,
a mis palabras cuando te pienso y te llevo en mi corazón,
pues los errores no se deben repetir, y tu mi ángel,
que viniste a rescatarme de un infierno de sentimientos cruzados,
que no dejaban dar de mi lo que dios me ha dado.
Te doy las gracias por tu simpatía,
y por devolverme la armonía,
aun no puedo prometerme mi tiempo,
pero si puedo prometerte,
que algún día de mi boca saldrán dos simple palabras,
que tiempo atrás dije a otros labios,
“te quiero”, ojala cuando sea menester,
tú me lo devuelvas.

miércoles, 26 de junio de 2013

Última cena. Parte II

Después de recibir el mensaje ella volvió a su casa un tanto preocupada, llamo a su acompañante de esa noche y no obtuvo respuesta, la noche la paso en vela, apenas pudo dormir, hasta que cuando la mañana asomaba, su café tomaba, en las noticias su acompañante salía, pues de un puente había saltado. Las lágrimas brotaban de sur hermosa cara, como si del Niagara habláramos, y no sabía si la nota que dejo en su chaqueta cuando fue al baño el muchacho había leído antes de saltar, pues sus sentimientos plasmados en papel ahí se describían.

Pero no, nunca la leyó, ya que el policía que lo encontró llevo la carta de vuelta a casa de la joven, ya que al mirar el móvil, su último mensaje enviado y la última llamada recibida a esta chica pertenecía. La carta permaneció sellada toda la noche.

Pasaron los días y llego el día de su entierro, cuando el último adiós, junto al cura ella le daba, antes de poner la tierra por encima de su cuerpo, dejo caer el papel que sus palabras contenía, y aunque el muchacho nunca lo leyó, ella antes de arrojarlo antes los presentes lo leería.

“Mi querido viejo amigo, nunca deje de verte como mi gran amor, pero el tiempo hizo que nuestra llama se apagase, pero sé que nunca amare a nadie como te amé a ti, pero ya no eres esa persona que me hacía estremecer y sonreír cada noche al oír tu voz. Tampoco esa persona que me hacía feliz al despertar, cuando cada mañana sonaba un “te quiero”, ya fuera con tu voz o por mensaje, estaba plenamente contigo.

Pero cambiaste, los “te quiero” disminuyeron, las atenciones se desvanecieron, te centraste solo en ti y abandonaste mi amor, por una miseria de trabajo, entiendo que salías cansado, pero yo siempre esperaba con todo mi amor a que llegaras, y sé que sabes que te equivocaste, y aunque en otros brazos me encuentro enamorada, tu amor nunca será sobrepasado, porque eres lo más importante que he tenido en mi vida, y te querré siempre aunque por tu comportamiento en otro cuerpo descanso.

Te dejo esta carta para que entiendas que vale la pena que busques otra mujer y seas como fuiste al principio conmigo, aunque cambiaras ya nuestra historia termino no tiene más caminos, pero te deseo que seas feliz, y pueda verlo con mis ojos, porque aunque no te amé, te quiero, y nunca olvidare las noches que hicimos el amor, hasta caer rendidos, ni las tardes de miradas de las que nunca me cansaba, ni las copas de vino ante la chimenea de aquella casa en la montaña, en la que las noches de invierno se hacían tan mágicas como los cuentos de hadas.

Me despido de ti, ya que cuando recibas la noticia de que otro hombre me hace feliz, te irás, te conozco demasiado, no me dejaras terminar, pero quiero que sepas esto el resto de tu vida, para que nuestros caminos si se vuelven a cruzar, pueda mirarte con una sonrisa y ver que tú también a mí.

                                                                                          Eternamente tú amiga. Espero que seas feliz.

Pd: Nunca olvides el día en que nos conocimos, porque yo nunca lo haré.”

Terminado el entierro la muchacha se marchó, al cabo de unas semana la noticia de una vida en su cuerpo le llegaba, con el hombre que mantuvo una relación en secreto, tuvo un hijo (aunque nunca fue de aquel que aun vivía), y como el muchacho lo llamo, para nunca olvidar, aquel amor que tuvo, por un buen hombre que se perdió en su propio camino. Ella nunca lo olvido, pues en su hijo veía su rostro, que con los años, aquel entuerto se esclarecería, pero a su marido nunca le importaría.


FIN

martes, 25 de junio de 2013

Última cena. Parte I

Me preparo en mi habitación nervioso, consciente de que las cosas que han pasado ya no tienen marcha atrás. Huele a despedida.

Me llamas para confirmar el sitio y la hora, pero no te extiendes como lo hacías antes, que te perdías en mil preguntas acerca de mi día, todo ha cambiado, lo sé pero lo asumo aunque duela.

Son las diez de la noche, y ya estoy cerca del restaurante donde quedamos por primera vez, la situación era completamente distinta, aunque ese día también estaba nervioso, era diferente, me moría por conocerte, ahora me muero por no perderte, aunque los errores que he cometido no tienen disculpa posible, no reprochare que sea nuestra última vez juntos.

Pasados quince minutos de la hora, llegas y apenas dices nada, me saludas con un beso, que sabe a compromiso, y entras sin dar más bola a la situación. Entramos en el local y pedimos nuestra mesa de siempre, que había reservado con anterioridad para esta ocasión, que se tornaba especial por su contenido deprimente.

Nos sentamos y apenas me miras, pides una copa de vino y tu típica ensalada, yo me pido lo mismo, ya que no quiero que me siente nada mal en el estómago, pues sé que cualquier cosa puede pasar. En lo que traen lo que hemos pedido, me preguntas porque las cosas han acabado así, porque he cambiado, antes siempre estaba pendiente de ti y cada noche te hacía sentir que te quería con locura, el tiempo fue apagando esas muestras de afecto, lo sé.

A raíz de eso, cambiaste, y la relación comenzó a enfriarse de manera que apenas una llamada al día nos bastaba, cuando tiempo atrás sino te veía moría ese día, me arrepiento de no ver antes lo que se avecinaba, pues te quiero con locura, pero tú a mí ya no me amas.

Tras esta breve conversación nos traen la comida, tú apenas pruebas bocado, y me sueltas, que si aún te quiero, a lo que yo sin vacilar te respondo que no hay día en que haya dejado de hacerlo, pero me replicas que tú a mí ya no y que has conocido a alguien y que estas enamorada. Mi tenedor cae al suelo, pues mi corazón ha recibido una puñalada de la que cuesta recuperarse, casi me ha dejado sin aliento, menos mal que pedí una ensalada…

Me cuentas lo ocurrido y el tiempo que llevas con ese secreto, pero no comparto tu relato, mi mente se ha ido a otro lado, lo siento, no te ignoro, simplemente no me interesa, me levanto de la mesa, dejo el dinero de la cuenta, y me marcho lejos de ti, pues no quiero saber de tu persona en estos momentos. Antes de irme me reprochas que no suelto el móvil, espera. Voy al baño y me lavo la cara, vuelvo y recojo mi chaqueta.

Salí del bar, melancólico subía la calle,y como si de una película se tratase, de otro bar colindante salía una melodía de jazz, que llenaba mi corazón de amargura, las lágrimas me salían y no viniste detrás, no importa nunca sabrás lo que lamento haberte defraudado.


Ya sin ti, no tengo nada por lo que vivir, y me despido con este mensaje que he escrito en mi teléfono, para dejar constancia de lo vivido, pues en mi cuerpo se escapara la vida, en un momento, lamento mi cobardía, adiós querida mía, ya que sin ti no quiero la vida.

Enviado…